Pequeñas actitudes grandes cambios


La mayor parte de la población del planeta vive con un paradigma de carencia, escasez y pobreza. Otra pequeña parte vive en la abundancia, la riqueza. Así concentrada la riqueza ha estado por toda nuestra historia, la humanidad ha funcionado en base a la manipulación de la riqueza en sentido amplio comprendiendo no solo los bienes materiales, sino el acceso al conocimiento, el crecimiento, el desarrollo, etc.

La Tierra, el Universo todo tiene un comportamiento cíclico. Parece que algunos se olvidan de esto o hacen caso omiso, creen que todo seguirá igual eternamente y miran hacia el costado frente a los grandes cambios que enfrentará nuestro Universo y la Tierra con él.

 Cambiar el paradigma no es fácil, yo lo sé y ustedes también. Estoy convencida que puede hacerse de manera consciente, no es necesario hipnotizarnos, ni acudir a extrañas técnicas que ahora invaden internet. El poder está en tu mente, en la mía y en la de todos.

Primero ten consciencia de la existencia de ese paradigma, de ese conjunto de creencias cuya explicación no tienes. Siente profundamente, con pasión el deseo de cambiar tu paradigma, de vivir de otra manera, y suéltalo, no te ates al deseo, porque sino siempre lo único que tendrás es el deseo, la necesidad de lo que deseas.

Imprime a tu vida diaria pequeños cambios de actitud en las cosas simples de la vida cotidiana. Haz reiteradamente eso, para que se convierta en un hábito y tu subconsciente lo acepte. Así provocamos una ruptura en la coraza del paradigma y por ahí, por esa rotura, entramos y logramos cambiarlo radicalmente.

No hay magia, hay actitud, motivación. Imprime alguno de estos pequeños cambios de actitud que no te costarán mucho: 

          No rechaces el trabajo que tienes aunque no te guste, o te paguen poco, o te traten mal. Empieza en él a crear un nuevo presente laboral. Intenta ir con paz, serenidad cada día, relacionarte cada vez mejor con los demás. Enfócate en desarrollar ese trabajo (aunque no te guste) de la mejor manera, sin competir con los demás, sino sacándo todo tu potencial. Cualquiera sea el trabajo, todo trabajo es digno. Si limpias, limpia muy bien, que todo quede impecable; si eres profesional trabaja con respeto y responsabilidad; si trabajas en un comercio de ventas recibe al público con una sonrisa, ofrécele los productos y dedícale tu atención etc.

          Cuando debas ir a pagar tus deudas, tus gastos corrientes, etc. deja la actitud de queja. No esperes las deudas pensando “ay me llegará tal deuda y no tengo para pagarla”, ocupa tu mente en disfrutar de lo que tienes y por lo que debes pagar, (electricidad, renta o hipoteca de tu casa, asistencia de salud, educación de tus hijos, etc). Si te asalta de pronto el temor de que no puedas pagar, simplemente respira y di, “siempre he podido pagar mis gastos, porque no lo haría esta vez”. Cambia la palabra deuda, por gastos. Es que en realidad eso son, gastos. Siempre piensa en lo que recibes a cambio y agradece que lo tienes.

           Aléjate de las conversaciones que muchas veces se generan en las reuniones sociales, el trabajo etc, sobre la falta de dinero, lo mal que está el país, la crisis económica, etc. Todo eso solo hace que tu subconsciente valide tus creencias de escasez. Si puedes inicia otra conversación sobre otro tema, de esa manera ayudas a todos los presentes a que piensen en cosas positivas y no se quejen tanto. Si no puedes, aléjate, con la actitud de ir en busca de cosas positivas y no de desprecio por ese grupo.

           No te dejes impresionar por las liquidaciones y ofertas. Normalmente lo único que harán es acentuar la creencia de escasez y comprarás cosas que no precisas o que no habías pensado en comprar simplemente porque no las necesitas. Y para colmo, te afirman la creencia de que solo puedes acceder a cosas de baja calidad, que por eso son liquidaciones u ofertas.

            No envidies lo que tienen otros, ni critiques o prejuzguez sobre la forma en que lo adquirieron. Todos tenemos lo que atraemos con nuestra actitud. Ocúpate en atraer para ti lo mejor. No te unas a la crítica generalizada, a la opinión de todos. Ten tu propia opinión, cuestiona todo con cuidado a solas contigo mismo.

            Conversa contigo mismo, busca en ti tus habilidades propias, naturales, aunque otros te hayan dicho que no sirves para eso. Sueña y convierte el sueño en una meta y lógrala. Para eso lo primero es darnos la oportunidad. Si tu te pones peros a todo, te niegas la oportunidad de ser feliz. Todos somos felices o plenos en diferentes formas. Busca la tuya y no te preocupe la opinión de los demás. Déjalos con sus críticas y sus quejas. Tu eliges la vida, la paz, la prosperidad.

             Camina derecho con la espalda erguida y la frente en alto. No es arrogancia, ni pedantería. Es actitud. Demuestra que te amas y estás dispuesto a ser feliz. Primero hay que amarse uno mismo, respetarse. Si te castigas con culpas, depresión, tristeza, limitaciones, no te estás amando. Ve a todas tus actividades con esa actitud, de empoderamiento. Haz un hábito de ello, simplemente repitiendo la actitud el mayor tiempo que te sea posible. Un día esa será tu actitud cotidiana y esa es la que verán los demás y se reflejará en tu medio ambiente.

             Controla la ansiedad entrenando la paciencia. La paciencia es una virtud de nuestro poder mental y un excelente calmante para la ansiedad. Yo asocio la paciencia que es una emoción intensa y serena, con la inmensidad del Universo. Para que tanta ansiedad, lo queremos todo para ayer. Pero, si el Universo es inmenso, el tiempo ilimitado, nuestra energía universal, que fluye que viene y va es inagotable.

           Incorpora en tu vida el DAR. Da a otros, lo que sea, lo que tengas para dar, sobretodo amor. Da tu tiempo, tu charla, contesta un correo de alguien que está sufriendo, comparte un café con esa persona aflijida, siempre que puedas colabora en cualquier obra para ayudar a otros. Dinero, cosas, tiempo, amor, oídos para escuchar, risas, apoyo, presencia, da todo lo que puedas. Da con desprendimiento. 

          Agradece a cada rato, aunque a veces no te das cuenta tienes tanto para agradecer!. GRACIAS GRACIAS GRACIAS, es la clave para cambiar la actitud.

Finalmente, recuerda que de lo que se trata es de cambiar la actitud de vida. A veces recibo correos que me dicen “Sony, ya agradecí, ya di dinero a los pobres,etc y no logro resultados”; lo que sucede es que hablamos de un cambio de actitud para entrar en el paradigma, el objetivo final es cambiar el paradigma, las creencias arraigadas que sean limitantes. Ah, pero no te hagas trampa a ti mismo. Actitud es algo de todos los días, es un hábito. De lo que se trata es de cambiar nuestros hábitos. Hacer constantemente estas cosas en forma natural como parte de nuestras creencias. Solo cuando las incorporas en tus creencias, dan resultados. Cuál? Entraste al paradigma, derribaste la puerta, cambiaste creencias. Vas muy bien, el resto vendrá naturalmente.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en exito personal, General y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s